Energia Solar: Componentes fotovoltaicos

Los componentes de un sistema fotovoltaico de energía solar dependen del tipo de aplicación que se considere y de las características de la instalación. Para el caso de un sistema autónomo, los componentes necesarios para que funcione correctamente y tenga una elevada fiabilidad son: Placas fotovoltaicas, acumuladores eléctricos, reguladores de carga e inversores. En cambio, las instalaciones conectadas a la red de distribución eléctrica, que suele ser el caso de los edificios, se caracterizan por no incorporar acumuladores, ya que la energía que se envía a la red no necesita acumularse. 

El principal elemento de una instalación fotovoltaica son las placas solares. Un conjunto de paneles fotovoltaicos que puedan captar el sol es la parte de la instalación a la que se le llama generador. Estas placas son las que producen electricidad en forma de corriente continua. La utilización de acumuladores está motivada por el hecho de que la intensidad solar varía a lo largo del día y del año y así varía también la producción de electricidad del sistema. Sin embargo, las necesidades de energía eléctrica no varían en ese mismo orden, y por tanto, se necesita acumular energía de manera constante para cuando se tenga disponible. Con este fin se utilizan generalmente acumuladores eléctricos, ya que es el sistema más económico y eficiente de que se dispone. Esto es un factor importante ya que siempre existe el riesgo de quedarse sin energía después de varios días de mal tiempo.

En el caso de las instalaciones fotovoltaicas autónomas, existe un regulador de carga que protege a los acumuladores de carga contra la sobrecarga y la descarga. Si se da sobrecarga, pone las placas en cortocircuito de manera tal que la corriente se vaya hacia los acumuladores; en cuanto a la descarga excesiva corta automáticamente el suministro cuando la cantidad de energía eléctrica del acumulador se pone por debajo de un nivel mínimo de seguridad. Un buen sistema regulador permite aprovecha al máximo la energía (permitiendo que el sistema trabaje siempre en su punto máximo de eficiencia), proteger las baterías y alargar la vida de un sistema. Además, las instalaciones fotovoltaicas autónomas tienen convertidores que permite trasformar la corriente continua en corriente alterna.

Otra parte importante es el inversor. La mayoría de los electrodomésticos convencionales necesitan, para funcionar, corriente alterna a 220V y 50 hz. de frecuencia. Para poder disponer de este tipo de corriente hay que añadir a la instalación un inversor que permita transformar la corriente continua a corriente alterna (de 12 ó 24 V a 220V y 50Hz de frecuencia), que permite que funcionen los equipos en la casa que son para lo cual se necesita la energía.

Los sistemas fotovoltaicos conectados a la red eléctrica no tienen ni reguladores ni acumuladores ya que la energía eléctrica obtenida es enviada a la red general. Se utilizan onduladores de corriente que permiten adecuar la corriente alterna a la de la red.

Pero el componente más importante de un sistema fotovoltaico es la célula solar, que es el componente que transforma la radiación solar en energía eléctrica.

Que es la energia Solar ? Inversores solares. Paneles fotovoltaicos. Sistemas fotovoltaicos. Baterias.